Es común, que para sanar sus finanzas o por apuros ecónomicos, las familias hagan uso del crédito prendario, sin embargo en México, se estima que más de tres mil casas de empeño son patito y cometen abusos contra el acreditado.

Rafael Mondragón, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre), declaró que si bien existe un registro de alrededor de 10 mil casas de empeño, de ellas casi la tercera parte no están supervisadas por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Además de que no son transparentes en sus contratos, lo que deja vulnerables a las personas que acuden al empeño para salir de una emergencia económica, sobre todo en los primeros meses del año.

“Somos aproximadamente 7,000 empresas formales y como 3,000 que no lo son, y más allá de que le hagan mala fama a esta industria abusan muchísimo de la gente, no tienen información disponible, ni registrados sus contratos”, declaró en una entrevista.

Medidas de prevención

– Al acudir a una casa de empeño verifique que los precios del oro y plata estén visibles, como lo exige la Profeco, para que no se cometan abusos.

– Revise que las básculas cuenten con el sello de verificación de la procuraduría y que los contratos del préstamo estén verificados por Profeco, pues en muchas ocasiones estos documentos incluyen cláusulas abusivas.

– Precise que se otorgue entre el 60 y 80% del valor de la prenda, ya que la tasa de interés oscila entre el 10 y 12% entre los miembros de la Amespre.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial