Una buena estrategia para obtener más capital al momento de empeñar una joya, es que ésta esté en buen estado, aquí te dejamos una serie de consejos que mantendrán tus alhajas en excelentes condiciones.

 

Sin duda alguna el cuidado de las joyas de oro, plata o cristales preciosos es fundamental para mantenerlas en excelente estado. Si en algún momento se le desea dar un uso monetario, es decir si se les quiere empeñar o vender, lo primero que se tomará en cuenta será el brillo que proyecten y lo pulcro que se hayan mantenido.

Nada es más importante a la hora de colocarse una prenda que la misma esté bien cuidada y mantenida a lo largo del tiempo.

Muchas veces se piensa que por el hecho de que sean prendas de oro o plata, no se ensuciarán y se mantendrán igual permanentemente.

Sin embargo, se sabe que la combinación de metales o piedras preciosas con otro tipo de metal termina dañando u opacando la joyería.

Si tu intención es sacar ese brillo que reflejan tus joyas y hacer de ellas piezas maravillosas dignas de admiración para quienes las contemplan, no debes perder estos consejos para darle una larga vida a tus prendas preciosas.

 

Mantén los metales por separado

Muchos joyeros plantean que no hay nada más dañino para la plata que el contacto con otros metales. Al guardarse junto a la plata empieza a absorber el óxido de otros metales tornándose con el tiempo de un color oscuro o negro.

Es por ello que si tu intención es preservar y realizar el cuidado de las joyas de plata u oro es mejor guardar la pieza para que no le dé luz o aire y mantenerla en un lugar oscuro alejada de otros metales.

Por otro lado, si la pieza de plata está añadida a una prenda que contenga otras piedras o piel, la recomendación es lavar con agua y jabón antes de proceder hacer cualquier tipo de limpieza con la plata.

Si en cambio la pieza está realizada enteramente con plata la recomendación es sumergirla en un ácido que limpia al metal de los elementos que se han adherido a ella y la han hecho opacarse.

Este ácido especial para plata puede obtenerse en cualquier joyería, y debe usarse con precaución humedeciendo un trapo y pasarlo con cuidado por la pieza.

Si en cambio la pieza de metal está unida a otra pieza, el ácido se puede utilizar con un pincel pasando por la parte de plata sin tocar los otros elementos de la alhaja.

Otra recomendación para la limpieza de la plata es cepillarla con pasta dental. Esta al contener sustancias alcalinas, elimina las manchas que pueda tener la joya. Para utilizar la pasta dental solo toma un cepillo, úntalo con pasta y cepilla la pieza con fuerza. Para finalizar enjuaga y seca la joya.

 

El cuidado del oro

Si en cambio tu pieza es de oro, el cuidado que deberás tenerle quizás sea menor al de la plata, más aún es importante guardar la pieza en un lugar oscuro, dado que la exposición al sol y al medio ambiente tienden a dañar el preciado metal.

Para mantenerlo en buenas condiciones se puede comprar una pequeña esponja de limpieza diseñada enteramente para el oro, estas esponjas vendrán en dos tipos: unas para pulir y otras para dar brillo. Si tu opción es sacarle el mejor provecho al oro, deberás utilizar de los dos tipos para que tu pieza vuelva a estar como nueva.

También puedes utilizar el amoniaco como ácido de limpieza para el oro. Para hacerlo debes colocar una olla con agua abundante y agregarle unas cuantas gotas de amoniaco. Sumerge la pieza de oro en la solución y déjala actuar por unos minutos, luego retírala y lávala.

Una solución casera que también funciona bien para la limpieza del oro es el jugo de cebolla. Aunque no lo creas el jugo de la cebolla es ideal para hacer brillar las piezas de oro.

Para utilizar este truco, sumerge la pieza en un vaso con jugo de cebolla, déjala reposar un par de horas y luego lávala con abundante agua y jabón.

 

El uso del bicarbonato para el cuidado de las joyas

Uno de los productos caseros más utilizado para la limpieza de metales y otros objetos es sin duda el bicarbonato. Este tiene propiedades milagrosas al momento de limpiar las piezas de metal.

En el caso del latón, el acero o el bronce el bicarbonato funciona muy bien. Las piezas de cobre por ejemplo pueden volver a su brillo utilizando solo bicarbonato y vinagre y sumergiendo la pieza en esta solución.

Si solo buscas limpiar la pieza de suciedad se puede usar una solución de bicarbonato y limón. Se moja un cepillo en esta solución y se cepilla la pieza para quitarle la opacidad.

El bicarbonato con limón también sirve como un ácido natural para piezas de plata. Para utilizarlo solo se deberá poner a hervir una solución de bicarbonato y limón y sumergir la pieza de plata por unos minutos. Verás cómo al sacarla parecerá como nueva.

 

Guardar las piezas en bolsas de celofán

Como se mencionó en un principio, el cuidado de las joyas dependerá de que bien guardada esté la pieza. Si la misma está sometida al aire libre, al sol o se encuentra con otros metales, seguramente el deterioro de la pieza será más progresivo.

Si en cambio la pieza se guarda de manera separada tendrá más posibilidades de mantenerse en el tiempo. Según los joyeros la mejor forma de guardar una joya es en bolsas de celofán, esta previene la humedad y no permite que la pieza entre en contacto con alguna otra.

También es recomendable el uso de ganchos de joyas, que te permitan tener tus piezas a la vista mientras se mantienen separadas para que no se dañen entre ellas.

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